Hace un par de semanas que me he comprado el piolet y los crampones y estoy loco por estrenarlos. En un foro de internet he contactado con un tal Tomás, que se ha ofrecido a enseñarme el manejo básico, autodetención y demás, pero este fin de semana se va para Pirineos, así que hasta dentro de una semana o dos no podrá ser.
Dan un sol de la hostia para estos días, esto no puede ser, me resisto a no pisar nieve este fin de semana.El lunes no trabajo y podría aprovechar que un par de compañeros de la ofi han quedado para ir a probar la nueva estación de esquí de Fuentes de Invierno, que tienen abierta en pruebas. Tiene que haber alguna actividad sencilla por la zona a la que pueda ir yo solo. Sin meterse en complicaciones no creo que sea una imprudencia.
Busco algo de información por internet y al poco me decido… voy a intentar meterme en los Tubos del Toneo.
Juan y Manu me dejan en la urbanización de la Raya a eso de las 10. Un poco tarde, hubiera preferido madrugar más. Nada mas dejar la urbanización he de calzarme los crampones, la nieve está durísma. Que lío de correas, hubieran sido mas cómodos unos crampones automáticos pero mis botas no sirven…
Una corta aproximación evitando las pistas por la izquierda y ya estoy en la base del corredor izquierdo.
Es una vía de unos 250 metros, con unos 40-45º de inclinación máxima. Una vía clásica de iniciación, sin mas peligros que los aludes en caso de nieve en malas condiciones.
A medida que voy subiendo, echo un vistazo a la estación de esquí de Fuentes de Invierno.
Pero bueno yo sigo pa’rriba. Un rato después, y tras superar un pequeño tramo en mixto que bisoñamente me hace temer por las puntas de mis nuevos artilugios, llevo a la pequeña arista cimera, bien cargada de nieve… ¡preciosa!. En la cima echo un vistazo alrededor. ¿Y eso? debe ser el Torres. Eso ya parece mas serio… ¡algún día también caerá!.
Estoy tan contento que llamo a mis compis por teléfono. Ya están en la cafetería comiendo.
A la bajada doy un pequeño rodeo para hacer algo de tiempo. Cambio de vertiente para dar un vistazo a San Isidro y a la vuelta paro a comer un sandwich con la zona de Requejines y Pico Ausente por paisaje.
Y eso es todo. Bajo apresuradamente hasta la cafetería de la estación donde ya me estarán esperando los “esquiadores” soplandose unas cervezas, y pa Oviedo. Lista mi primera “invernal”, no ha estado pero que nada mal… se me hizo cortísima así que debí de disfrutar bastante