Primera vÃa abierta en la cara Este del Picu, en el año 1955 por el gran Udaondo, junto a Maria Jesús Aldekoa y Jaime Cepeda. Una caliza sobresaliente, con una adherencia brutal, suele ser el segundo paso en el Picu tras la Directa de los MartÃnez en la cara Sur.
El plan era dormir el viernes en Vega Urriellu, pero los imprevistos nos comen la tarde y llegamos bastante tarde a Sotres. Estamos un poco desganaos y no nos apetece llegar a las 11 y media o 12 al refu a cenar, asà que hacemos noche en el albergue de Sotres y a la mañana siguiente nos levantamos tempranito.
Nos damos vidilla en la subida y en 2 horas y media estamos al pie de la “Y” donde comienza la vÃa. Apenas tuvimos que cruzar un par de neveros en la Celada, con huella perfectamente marcada, asà que cargamos con los dos kilos de los pinchos para nada.
Nos precede una cordada, pero antes de que nos colguemos la ferreterÃa ya están iniciando el tercer largo, y detrás no viene nadie, asà que no habrá problemas de masificación en esta cara. Menos mal, porque con lo lentos que subimos hubiéramos montao un buen cristo jejeje. Nos jugamos a cara o cruz quien empieza el primer largo, y le toca a Sete. La base de la vÃa está cercada por un nevero, asà que salimos desde un poco a la izquierda para ir retomando hacia la derecha el trazado por la grieta vertical caracterÃstica. Pero cuando nos vamos a dar cuenta estamos ya medio escalando sin asegurar, asà que monto una reunion y desde ahà aseguro al compañero para que pueda retomar la vÃa con tranquilidad.
El primer largo es de calentamiento, una trepadilla de III y reunión sobre los clavos rojos que encontraremos en toda la vÃa. Luego me doy yo el segundo largo, donde tenemos el primer paso algo mas difÃcil, un pequeño desplome en chimenea que hay que superar para montar reunión inmediatamente en una repisilla, clavo rojo y puente de roca.
Sete le pega al tercer largo sin problemas, una chimenea de III muy disfrutona, y lo mismo yo en el cuarto largo algo más difÃcil (V-).
En el quinto largo es donde metemos la gamba, hay que salir hacia la derecha y coger un “pirulo” en diedro, ganar altura y luego torcer a la izquierda por unas terrazas, pero Sete cree que es mas fácil saliendo de la reunión directamente a la izquierda y que la vÃa va por ahÃ.
Este error, él mismo lo paga, pues se tiene que dar de primero una placona difÃcil de proteger, que me costó trabajo a mà tirando de segundo, asà que no quiero imaginar el miedo que pasarÃa él. Lo de perderse en medio de una vÃa es algo que a mà me da bastante canguelo, y llego a la reunión ya algo bajo de moral. Pero estamos en la reunión correcta, aquà están los rápeles de la Este, asà que parece que vamos bien, hemos hecho un largo “alternativo” pero seguimos en la Cepeda.
Me meto al siguiente largo, el croquis que llevo no marca la reunión bajo el gran nicho, chapo un puente de roca y gano altura hacia otro puente de roca con cordino que veo más arriba. El cansancio hace mella y me paro a descansar, las cuerdas tiran una barbaridad. Intento seguir pero tengo que tirar de las cuerdas con todas mis fuerzas y a cada paso se pone peor, vaya como rozan.
Bajo un poquillo hasta el puente de roca y decido hacer una reunión ahÃ, para eliminar el rozamiento de las cuerdas. Cuando llega Sete le comento que voy jodidillo, de fuerzas y de moral, y si quiere terminar la vÃa tendrá que tirar él de primero lo que queda. Le parece bien asà que seguimos.
Sigue él de primero sin novedad hasta la reunión que precede al último largo. Aquà nos alcanzan dos fieras que están subiendo en ensamble con seguros intermedios. Van a una velocidad increÃble asà que esperamos para cederles el paso en el rompetobillos. Nos pasan escalando como el que sube las escaleras de casa, una seguridad y un estilo… ¡yo cuando sea mayor quiero ser asÃ!
Ese ratito en la reunión me permite descansar y despejar un poco la cabeza, cuando tenemos el largo libre me animo a hacer de primero el paso mas difÃcil de la Cepeda, el famoso “rompetobillos”.
El paso se graduaba de V+, aunque en las reseñas mas recientes aparece como 6a- por lo gastado de la roca. A mi no me parece tan lavado, pero el paso es duro. Hago un primer movimiento en bavaresa, chapo el spit que lo protege, y tengo que hacer un esfuerzo final tremendo sobre agarres de dedos para salir a una repisa donde he de parar unos segundos a recuperar el aliento… bueno, está todo el pescao vendido. Paso de cabeza por el agujerito y reunión en dos flamantes parabolts.
Sete intenta el rompetobillos en libre, pero las fuerzas ya no dan para mucho, al final se lo saca el artificial y llega a la reunión con una mala baba de tres pares de narices.  Y ya, el trámite final del anfiteatro y cima… algunos mantenemos la compostura mientras otros dan rienda suelta a la tonterÃa.
Una vÃa increÃble, imprescindible, altamente recomendable si ya tenemos algo de soltura en clásica.
Aquà está el croquis de la Cepeda en PDF




Jorge bonita actividad!
Sigues avanzando en la calidad de lo que vas haciendo… siguientes planes??
Un saludo,
Rober.-
¡Gracias Rober!
Este finde, vuelvo al picu con mi ‘profe’ Tomás, a darle un pegue a la vÃa original, la Pidal-Cainejo. Y pa darle mas salsilla, igual intentamos hacer la sur directa en el mismo dÃa, segun como nos veamos.
Y despues… tantas cosas… las Torres Areneras, arista Cabrones-Cerredo, Aguja de Bustamante, la Canalona, la sur de Peña Santa, cuentas pendientes en el 3er CastillÃn… poco a poco y a ver lo que da de sà el verano