Tras unas semanas de deportiva y clásica “light” para ir cogiendo el tono, nos metemos en la primera clásica “de verdad” del verano. Tomando unas cervezas el día antes barajamos diversas opciones, queríamos algo con poca aproximación y que nos dejara buen sabor de boca para después ver la final de la copa del mundo… en cuanto mencioné la “Abraxas” al Picu Torres enseguida hubo consenso. Dificultad moderada en casi todos los largos y un pequeño reto de 6a en la segunda tirada para poder pelear un poco.
Hoy no madrugamos demasiado, y en la aproximación ya empieza a apretar el calor. Encima durante la subida tomamos un “atajo” que nos mete entre las cotollas y el piorno hasta llegar a un punto en que nos es imposible continuar. Toca retroceder y buscar un paso.
Pero poco a poco vamos ganando altura, ya casi bajo la pared Sur tomamos la vertiente izquierda de la vallina para poder contemplar la vía con comodidad.
Habíamos decidido realizar el descenso por los rápeles de la Directísima, así que dejamos una mochila a pie de vía y subimos otra con el agua y el calzado, que llevará el segundo en cada largo.
Tanto Sete como yo esperábamos darnos el largo mas difícil de la vía, así que nos jugamos quien empieza el primer largo. Sete tiene más suerte, así que me toca encabezar el primer largo, una tirada de IV+ que empieza en un mini-diedro para luego coger tendencia hacia la derecha. Justo antes de la placona amarillenta “La Losa” donde se presenta el paso de 6a encuentro una cómoda reunión. En este primer largo he encontrado un par de clavos, y entra bastante bien el material flotante.
Sete se encarga a continuación del segundo largo. El paso difícil está protegido por dos chapas nuevecitas, y otra más un poco más arriba. La vía ha sido restaurada completamente hace unas semanas. Ataca el paso de adherencia con decisión, pero tiene mala suerte y se escurre. A la segunda tentativa coloca el pie mucho mejor y se da el paso sin mucho esfuerzo. No tengo fotos de ese paso, pero creo que mi compi prefiere que le haya parado la caída jejeje
Después me toca a mí, tampoco me sale a la primera y no me apetece pelearlo, así que le pego un tirón a la cuerda y lo paso en “artificial”. Ventajas de ir segundo, que le vamos a hacer… El tercer largo es para mí. Una sucesión de lajas imbricadas, con algún que otro seguro para dar confianza. Es el largo más bonito de los que me tocó encabezar, con una dificultad de V grado. Encuentro sin problemas la 3ª reunión pegada al gran diedro, con las características chapas rojas de la restauración.
Setín toma la cuarta tirada, que se separa un poco hacia la derecha para después volver a la izquierda y hacer reunión en el hombro sobre el diedro.
Y en la cuarta reunión surgen las dudas. Según el croquis siguen dos tiradas cortas, la primera de ellas empieza con tendencia hacia la izquierda. Pero en esa dirección no veo ningun seguro, ni se adivina la siguiente reunión. En cambio, justo sobre nuestra vertical se ve una reunión con un cordino blanco. Pero me da la sensación de que está muy lejos para ser nuestra quinta reunión, y demasiado cerca para ser la sexta. Despues el propio aperturista de Abraxas me confirmará que esa reunión pertenece a una vía que cruza Abraxas, llamada “Turón república independiente”.
“Bueno las cuerdas llegan hasta esa reunión y esto está tumbado”, pienso, y mi compi me anima… así que salgo derecho a por ella. En los primeros metros entra algún empotrador, pero luego pago el error apretando el culo metros y metros en una placa en la que no puedo poner ni un seguro. Menos mal que no pasará del IV grado, es cuestión de mantener la cabeza fría… mientras no encuentre un paso difícil todo va bien. Poco a poco alcanzo la reunión de la Turón.
En el último pasete miro abajo hacia mi compañero… madre mía… calculo 15-20 metros sin seguros, si me caigo casi me recoge al vuelo de la que paso junto a él. Respiro y me chapo a la reunión… vaya embarque. Bueno es lo que hay, si nos gustara más la deportiva estaríamos en Quirós dandonos de codazos para pillar vía.
Desde ésta reunión encabeza Sete el que será el último largo. Un diedro fisurado por la derecha le ofrece todas las posibilidades del mundo para meter seguros. Debe pasar al lado de lo que sería la última R de Abraxas sin verla. Sube y sube y la cuerda se está terminando. Cuando quedan apenas un par de metros de cuerda, un par de tirones me indican que ha montado reunión. Sopla bastante aire y no nos podemos oir, así que nos comunicamos mediante el “morse” de la cuerda. Desmonto el chiringuito y tiro a mi vez de la cuerda para avisarle de que salgo. 60 metros de IV / V grado facilillo y… ¡conseguido!
Nos apresuramos recogiendo cuerdas, trepamos hasta la cima Este y en 3 rápeles por la Directísima estamos en el suelo. Después escopeteaos para el coche… ya no llegamos al primer tiempo de la final, pero al menos veremos la segunda parte.
Y después de todo el rollazo, lo que de verdad os interesa…croquis en PDF de la Abraxas al Picu Torres








